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viernes, 15 de octubre de 2021

Hace 52 años Perón le escribía al Doctor Cesar Albistur Villegas: "el valor cívico de nuestras bases es un fenómeno que, hasta nosotros, no se había dado en el país."

 Carta a Dr. Cesar Albistur Villegas (15 de octubre de 1969) 



Escrito por Juan Domingo Perón. 


Señor Doctor D. César Albistur Villegas


Morón - Pcia. Buenos Aires


Mi querido amigo:


Por mano y amabilidad del amigo Ponce he recibido su carta del 4 de octubre, y con ella sus buenos deseos para mi cumpleaños. Deseo agradecerle tanto el recuerdo, como el saludo que retribuyo con mi mayor afecto.


He conversado largamente con el compañero Ponce y él le podrá informar de viva voz. Pienso como Usted que la dictadura militar esta sola, y por lo que leo de lo que dice Onganía, creo también como Usted, que esta en la luna de Valencia. Es que eso de improvisar una revolución entre gallos y medianoche, sin la preparación humana y táctica que toda revolución trascendente presupone, es algo muy comprometido y fuera del alcance de un General de caballería, al que le podríamos referir las opiniones que Agustín Álvarez expresaba de Lavalle: "Quien lo metió a reformador institucional, asunto que no era del arma de caballería..."


He leído los ejemplares de "La Tribuna" que me ha traído Ponce y los encuentro magníficos: lo felicito. Pienso como Usted en la necesidad de ir llegando, en lo posible imperceptiblemente, con nuestras cosas porque el Peronismo esta latente en la masa y el valor cívico de nuestras bases es un fenómeno que, hasta nosotros, no se había dado en el país. Es preciso confesar que, aunque nosotros no hayamos sido demasiado buenos, los que nos sucedieron han sido tan malos que, al final, venimos nosotros resultando óptimos.


Sobre los comunistas, en particular los "codovilistas" mejor es no hablar, ¿qué pueden ellos y los "liberales" de Rojas ofrecer que no sea fracaso y vergüenza? Un día, tendremos que levantar un monumento a todos esos, que tanto han ayudado al Peronismo.


Pienso que el mundo esta en una transformación de insospechables proyecciones. Y como siempre ha sido regla en los siglos pasados, Europa llevara la voz cantante: vea lo que ocurre en Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, etc. Sin embargo, no es menos trascendente lo que sucede en la U.R.S.S. en sentido contrario y lo que se mantiene latente en China, que ha comenzado a terciar en forma decisiva en el mundo moderno. Lo nuestro es un juego de niños al lado de lo que pasa por aquí, con la diferencia que nosotros metemos mucho ruido y estos lo hacen casi silenciosamente. Le adjunto un pequeño Apunte sobre mi concepto al respecto.


Sobre nuestras cosas políticas y sindicales estoy muy claro: ello me persuade cada día más que en la política, es preciso saber manejar el desorden, porque difícilmente puede existir el orden como lo desearíamos.


Empero y a pesar de todo, creo que los aconteceres van bien, pese a las defecciones y errores que es fatal que se produzcan en estos asuntos. Me alegra saber que en Morón nuestro Movimiento marcha bien y que tanto la Rama Masculina como la Rama Femenina se encuentran en pie de acción. Lo importante en esta clave, es saber y poder contar con la base, donde reside el verdadero poder partidario. Los dirigentes de encuadramiento bien vigilados, si la masa responde, no constituyen problema. La existencia de sectores no puede ofrecer dificultades porque, a veces, hasta son convenientes, si se puede jugar entre ellos. El que conduce el conjunto, tiene que tener la sabiduría de no embanderarse en ninguna tendencia, para ser una suerte de Padre Eterno que bendice "orbi et urbi", así también puede manejarlos a todos. Eso observo que es lo que Usted hace. Por algo Morón no ha dado nunca trabajo.


Dentro de la situación que vive el país y, de acuerdo con lo que piensa la dictadura militar, si es que piensa algo, todo nuestro quehacer debe reducirse a una guerra sorda pero efectiva por el accionar de nuestras organizaciones y por la que cada peronista debe desarrollar todos los días en todos los lugares. Cuando ello se consigue y la acción organice como la individual que cada uno realiza por libre iniciativa dentro de la misión de todos, se suman, se llega imperceptiblemente a la guerra integral, cuyos efectos son muy difíciles de neutralizar desde el Gobierno, por más que se crea en la utilidad de las amenazas y aún de la represión violenta ¡Nadie ha conseguido hacer callar un chancho a palos!


He recibido el saludo de sus cuatro "cachorros" y por separado los contesto. Lo felicito por la fortuna que en ellos tiene: son maravillosos. Le adjunto la fotografía que me encarga para mi ahijado Cesar Mariano con algunos pequeños recuerdos en reciprocidad de la atención que ellos han tenido en saludarme en mi día.


Le ruego haga llegar a los suyos el saludo más afectuoso de mi Señora y mío con nuestros mejores deseos de felicidad. Le encargo igual salutación a todos los compañeros con la exhortación para que se empeñe en la lucha y hagan todos los días algo por el Peronismo.


Un gran abrazo


Juan Perón


martes, 30 de julio de 2019

Se cumplen 53 años de esta carta de Perón a Don Enrique Pavón Péreyra






Carta al Sr. Enrique Pavón Péreyra 30 de julio de 1966

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 30 de julio de 1966.

Al Sr. Enrique Pavón Péreyra

Buenos Aires

Mi querido amigo:

He recibido su carta del 15 de julio pasado que contesto y le agradezco las informaciones que me hace llegar. En cuanto se refiere al compañero y amigo Dr. D. Julio Antún me place que todo sea como me dice, porque tengo de él lo mejor como concepto peronista y mis palabras eran sólo un consejo para él, ya que por mi aprecio me interesaba que no cometiera errores. Yo sé de sus valores como dirigente político en Córdoba y tengo también concepto formado en los que lo atacan, en especial de Obregón Cano, Tecera Martínez o Elpidio Torres y otros ele­mentos un tanto descalificados del peronismo cordobés, de manera que en nada desmerece el amigo Antún en la comparación, ya que mis palabras sólo iban como un consejo para evitar sectarismos que suelen ser perjudiciales a los propios que lo practican.Espero que le haga llegar mi palabra en este sentido porque no quisiera que interpretara mal mis palabras que no han sido de reconvención sino de atemperamiento, ya que no tengo la menor duda de sus razones pero, aún con éstas, en política conviene no hacerlas explotar en la cara de los demás. Los que proceden mal sucumben víctimas de su propio procedimiento; por eso es mejor dejar obrar a los propios hechos antes que tomarse las cosas a lo Júpiter Tonante.
Enrique Pavón Pereyra

He visto que, como le decía aquí, las cosas de la dictadura militar siguen de mal en peor. Basta observar los nombramientos y los primeros pasos de los nuevos "funcionarios" para percatarse de cómo irán las cosas en el futuro. He visto que, como todo lo hacía prever, Alvaro Alsogaray ya ha comenzado a cometer los mismos desatinos que lo hicieron el hazmerreír en otros tiempos y que coloca a la dictadura en la misma triste situación que estuvo el gobierno de Frondizi. Es que hay hombres que son fatídicos para todo y éste es uno de ellos. Con otro de esta clase el gobierno estará enterrado para siempre. Un ignorante y mentiroso sin ingenio será siempre fatal para funciones estatales y Alsogaray ha demostrado ya hasta el colmo poseer esas condiciones de enterrador.

En pocas palabras, cada día se perfila más esta dictadura como cipaya y reaccionaria, mechada de nacionalismo desfigurado, clericalismo y, sobre todo, ignorancia. El haber pretendido colocarse en posición supraconstitucional para perpetuar en el Gobierno a una camarilla con el poder absoluto colma toda medida. La Constitución a los 113 años de su existencia ha sufrido el más fuerte mandoble de toda su historia y el "Pacto Federal" desconocido puede ser el origen futuro de una disociación nacional que va más allá de lo imaginado. Todo parece ser obra de inconscientes e irresponsables. Veremos en que termina todo esto.

El cuento que nos quisieron hacer a nosotros, los coloca en el plano de la mayor deshonestidad y nos invita a nosotros a que a la insidia de la captación le contestemos con la oposición más insidiosa. Poco tardará en formarse el frente de oposición en el que estarán todos menos nosotros por el momento, y comenzará la lucha; los militares contestarán como siempre con la violencia y allí arderá Troya. Ese será nuestro momento porque caerán en nuestras manos. Pero todo indica que las cosas no han de quedar así y antes de lo que éstos imaginan se produci­rán cuestiones graves dentro de las propias fuerzas que apoyan a Onganía. Todo es cuestión de esperar atentamente. Saludos a todos los amigos.

Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón-

viernes, 9 de noviembre de 2018

Hace 49 años Perón le escribía al General nicaragüense Alfonso Valle





Carta al General Don Alfonso Valle 9 de Noviembre de 1969

Escrito por Juan Domingo Perón.

Ciudad Trujillo, 9 de Noviembre de 1969

Señor General Don Alfonso Valle

Ciudad de León

República de Nicaragua

Mi querido amigo:

Un remitente anónimo me ha hecho llegar desde Managua un volante firmado por Usted, titulado "¡ Qué vergüenza! ", en el cual encuentro, además de una exposición terminantemente clara y valiente, la defensa de los principios cristianos acerca de la hospitalidad, respaldados, en materia de derecho de asilo, por convenciones internacionales que han comprometido el honor de los gobiernos y de los Pueblos como garantía de su cumpli­miento.

Tengo que agradecerle profundamente, aunque un poco a destiempo, ese vibrante alegato que mucho lo honra a Usted como hombre, como militar y como nicaragüense.

Durante mi gestión de gobierno, respeté el derecho de asilo contra todas las presiones internas y externas, habiendo llegado éstas a ser verdaderamente extorsivas. Como Jefe de Estado brindé la hospitalidad argentina sin restricciones de ninguna naturaleza. Para otorgarla, en dramáticas circunstancias de persecución política; tampoco hubo limitaciones para los perse­guidos, cualquiera fuese su condición, salvo los que impone el mismo derecho que nosotros mantuvimos siempre en vigilancia. Puedo asegurarle, estimado General, que, colocado yo en la desventurada situación de los proscriptos, no encontré reciproci­dad con excepción de casos aislados que Usted conoce. Ello me ha demostrado que la tan cacareada democracia es una ficción en los hechos provocados por los infames heraldos que más la proclaman, para poder servirse de ella más ventajosamente, en vez de servirla con honradez y dignidad.

En cuanto a mi "tiranía", no hay un solo caso de procedi­miento inconstitucional o en pugna con las leyes en mis diez años de Gobierno, surgido éste de las elecciones más limpias de que haya memoria en la Argentina. Sobre la "persecución" religiosa de que mi Gobierno habría hecho al clero, está toda mi obra que la desmiente: enseñanza obligatoria religiosa en escue­las y colegios, que ningún gobierno se había atrevido a otorgar a la Iglesia; asesor eclesiástico adscripto a la Presidencia de la Nación; construcción de numerosos templos; pago total de los gastos a los colegios religiosos incorporados a la enseñanza oficial; ceremonias oficiales presididas por mí, para exaltar la fe en Cristo. En fin, tendría tema, en este asunto, para escribirle muy largo.

Los causantes directos de estos males fueron los monseñores Tato y Novoa, que fueron expulsados del país, y no encarcela­dos, por conspirar contra el Gobierno y la Patria, unidos a las fuerzas que hoy han llevado al Pueblo a la miseria y al país a la ignominia de la esclavitud política y económica.

¿Cómo siendo nuestro Gobierno tan favorable a la Iglesia fue objeto de la rebelión de un sector del clero? Un poco por ignorancia, otro poco por ingenuidad y el resto por las bajas pasiones, extremos que fueron hábilmente aprovechados por las clases conservadoras que no se resginaban a ceder parte de sus privilegios en beneficio del Pueblo, y por los partidos de extrema izquierda, a los cuales el peronismo les había quitado su clientela de votos.

Hoy, un obispo, el Jefe de la Iglesia en La Plata, monseñor Antonio Plaza, acaba de afirmar rotundamente que no fue el peronismo el que quemó las cuatro iglesias, depredación con la que se nos quiso enlodar inicuamente. La misma Iglesia se decide, al parecer, a hacernos justicia.

En cuanto a la "ferocidad" de mi Gobierno la verdad es ésta: el Teniente coronel Ducó quiso abatirnos con una revolu­ción; a continuación el General Rawson, y enseguida otros jefes, en Córdoba, intentaron otro golpe. El Coronel Suárez repitió la chirinada, y fue seguido después por el General Menéndez con otro golpe. El 16 de junio los marinos bombardearon la ciudad de Buenos Aires sin previo aviso, ocasionando centenares de muertos y, finalmente el 16 de setiembre del mismo año de 1955, se produjo la revolución de Lonardi. En nueve años se nos hicieron siete revoluciones. Pudiendo hacerlo, bajo el imperio de la ley marcial, no fusilé a nadie. En 10 años de Gobierno no hay un solo muerto que pueda pesar sobre mi conciencia o sobre el espíritu cristiano de mi gobierno.

En cambio, los mismos que por mí fueron perdonados, fusilaron 150 personas el 9 de junio de 1956, de las cuales sólo 45 figuran en el parte oficial del bárbaro gobierno de Rojas y Aramburu. El resto fue fusilado en las canchas de fútbol y en los basurales, en donde eran sacrificados con descargas de ametralladoras a medida que los bajaban de los camiones. He aquí los demócratas de los cuales se cuentan tantas alabanzas.

Que nosotros tuvimos razón en tratar de impedir la activi­dad de los conspiradores, lo proclama con elocuencia la actual realidad argentina, expresada en una catástrofe moraí y física como jamás la ha padecido la República.

Esta somera mención de hechos bien conocidos en la Argentina, no tiene otro objeto que el de llevarle a Usted en una apurada síntesis, la seguridad de que en su noble volante ha defendido la verdad y la justicia, aunque, con buen criterio, se abstuvo de caer en los análisis de carácter político.

Mi reparación y mi premio ya están concedidos por el pueblo argentino, oponiendo a los que usurparon el Poder una masa justicialista más numerosa que nunca, más leal y disciplina­da de lo que nuestros enemigos podían esperar.

Dos caminos tiene un Jefe de Estado: ser complaciente con los explotadores del Pueblo uniéndose a ellos, o servir al Pueblo contra sus explotadores. El primero está sembrado de rosas, de aplausos nacionales e internacionales y de títulos que se otorgan en nombre de la Libertad y de la Democracia. Pero contiene el sordo repudio de' las masas oprimidas. El segundo camino concede el amor del Pueblo y el odio de sus enemigos. Es difícil de transitar, a veces se torna trágico, y los padecimientos de todo orden son el oxígeno vital que espera al Jefe de Estado que se atreve a recorrerlo. Yo elegí este camino.

Mi querido amigo, me congratulo de haber tenido conoci­miento de su hidalguía, por la que le hago llegar mi gratitud en un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón

miércoles, 26 de abril de 2017

Hace 59 años Perón le escribía esta carta a Enrique Olmedo



Carta al Dr. Enrique Olmedo 26 de abril de 1958
Escrito por Juan Domingo Perón.
Hotel Paz
Ciudad Trujillo, 26 de abril de 1958
Al Dr. Enrique Olmedo
Montevideo
Mi querido amigo:
Contesto su carta del 12 de marzo pasado, que me ha llegado con bastante retardo por intermedio del Mayor Vicente y le agradezco su amable recuerdo y su saludo que retribuyo con mi mayor afecto.
La agradezco asimismo y quedo en claro de las valiosas informaciones que me hace llegar con la objetividad que le es característica y que me permite formar juicio adecuado de las diversas cuestiones que expone. El "amigo" Frondizi, está ligado a compromisos que le conviene cumplir con nosotros porque su situación no será muy confortable en la Casa Rosada. Bastaría pensar que él tiene detrás un pequeño partido que es una bolsa de gatos para enfrentar a una oposición gorila que trabajará sin descanso por su fracaso, para intentar tomar las posiciones del continuismo perdido. Frente a todo éllo estamos | nosotros frente a una gran fuerza que observa, trabajando el futuro, con un gran odio acumulado a la espera de tiempos propicios. Si los gorilas han trabajado por nosotros hasta ahora, debemos pensar que, dadas las circunstancias, económicas en que dejan al país, desde el lo de Mayo comenzará a trabajar para nosotros Frondizi, quien por las buenas o por las malas deberá ser fagocitado por las fuerzas peronistas en poco tiempo deberá entregarse a nosotros, rompiendo lanzas con sus actuales partidarios que no tardarán mucho tiempo en enemistarse con él o con nosotros.
Cualquiera que tomara el Gobierno en las actuales circuns­tancias estará en grave peligro de fracasar agobiado por las condiciones económico-financieras de la Nación y del Pueblo que provocarán una agitación social sin precedentes. A corto plazo no hay soluciones y ésto provocará el descrédito inme­diato del nuevo Gobierno. Si cumple con lo prometido y realiza los compromisos que tiene con nosotros podremos ayudarlo a flotar, sino podemos impulsarlo a que se hunda. De cualquier manera, para una situación de inminente fracaso conviene que esté en el Gobierno un enemigo y no un amigo o uno de los nuestros. El está en nuestras manos. Nosotros en la oposición nos agrandaremos, máxime con la experiencia gorila y los resultados de la gestión infame de la dictadura de la que Frondizi fué cospículo participante. Estamos bien para atacarlo si es necesario o para defenderlo si nos conviene. Todo depende de cómo se comporte.
Para todo éso necesitamos una sola cosa: una masa bien organizada con gran cohesión y disciplina. De todo éllo ha dado muestras evidentes el Peronismo en las duras jornadas vividas en estos tres últimos años. El infortunio nos ha fortalecido y ha endurecido la voluntad peronista. En la actualidad disponemos de una organización clandestina que ha demostrado su eficacia en los hechos y una resistencia organizada que se mantiene en Pie, pese a la inacción de los actuales momentos de tregua, pero pronta para reiniciar la lucha si fuera necesario. Con la llegada de la legalidad constitucional será necesario organizar legalmente al Movimiento, una vez que hayan sido superados los momentos iniciales de las reparaciones a que tenemos de­recho y a que está obligado el nuevo Gobierno. En todo este proceso irán cayendo los que han dejado de cumplir sus deberes de peronistas y se irán imponiendo los nuevos valores eviden­ciados en la lucha y en el sacrificio. Las estructuras podrán ser las mismas ya clásicas en nuestro Movimiento, pero los hombres van a cambiar mucho. Todo será para mejor porque ahora sabemos quién es quién en el Peronismo y la masa será la encar­gada de imponer los mejores dirigentes que mejor encuadren a los valores que la masa ha demostrado en todas las ocasiones.
Dentro de estas reorganizaciones me parece una excelente idea la que Usted me propone: organizar de nuevo la Escuela Superior Peronista y editar de nuevo "Mundo Peronista". Le pido en consecuencia que se ocupe de éllo y comience a estudiar el asunto. Entre las reivindicaciones que esperamos, de acuerdo con los compromisos, está precisamente la devolución de los bienes del Movimiento de manera que hay que contar enseguida con la necesidad de reorganizarlo todo en el menor tiempo para continuar como si nada hubiera pasado.
Con los diarios ha de ocurrir lo mismo y está dentro de lo previsto. La devolución de todo lo peronista será el punto de partida para el "modus vivendi" establecido. Y nosotros exigi­remos el cumplimiento integral antes de actuar en un sentido o en otro. La Fundación Eva Perón debe también ser devuelta en las mismas condiciones en que se encontraba en 1955. En fin, que habrá trabajo para todos los peronistas y en gran cantidad. Posiblemente al principio tropecemos con algunas dificultades, pero estoy persuadido que en poco tiempo podremos tener todo en marcha.
Hay que pensar en todo y Ustedes deben ir ya haciendo los cálculos de todo tipo para enfrentar las necesidades que tendre­mos en los primeros tiempos. Mientras los organismos pura­mente políticos se encargan de la reorganización y puesta a punto del instrumento partidario, los demás deben ocuparse de todo lo que constituye el acerbo material, espiritual y doc­trinario intelectual del Movimiento Peronista. Por todo éllo se dará Usted cuenta de lo que necesitamos de todos en trabajo y sacrificio. Las inquietudes de todos los dirigentes que quieren trabajar por el conjunto son valiosas y contarán con el apoyo incondicional del Comando Superior Peronista. Las inquietudes personales de los comanduleros que tratarán de sacar ventajas propias del "río revuelto" contarán con la sistemática oposición del organismo estratégico que, conmigo a la cabeza, está dis­puesto a todo para evitar que los logreros vuelvan a entronizarse en la dirección peronista.
Hemos aprendido mucho para que en lo sucesivo nos vuel­van a engañar los vivillos de siempre. Hemos cometido muchos errores; por eso hemos aprendido con el infortunio. Hemos aprendido a conocer a los hombres...
El amigo Don Ramón Prieto que le lleva esta carta le hablará con referencia al 9 de junio. Yo comparto su idea de que sea tomado por el Movimiento y que preparemos nosotros los homenajes. Sin duda hay que hacer una cosa seria que no se degenere en demostraciones violentas callejeras de provoca­ción que pueden ser aprovechadas por los enemigos. Hay que hacer una cosa nacional que repercuta en todo el país y que consista en un homenaje digno, que sirva a la vez para golpear a la canalla asesina dictatorial. Sobre ésto y otras, cosas le hablará el amigo Prieto.
Le ruego que salude a los amigos y compañeros que se encuentran en ésa y les pida disculpas en mi nombre por no haberles escrito a todos. He debido interrumpir toda corres­pondencia con el Uruguay, porque allí todo era abierto o secuestrado en el correo de ese país, cuya democracia sólo consiste en tener seis presidentes y numerosos ministros. En e' último año he debido limitar la correspondencia a lo que Sólo puedo remitir en propias manos para evitar indiscresiones de los sicarios de la tiranía. Sólo mandamos lo que queremos que éllos se enteren. Un gran abrazo.
Firmado: Juan Perón