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martes, 18 de febrero de 2025

Hace 72 años Perón hablaba por cadena nacional: “Los hombres y los pueblos que no sepan discernir la relación del bienestar con el esfuerzo, no ganan el derecho a la felicidad que reclaman”

 



1952 Discurso por cadena nacional, a las 20,30 hs del 18 de febrero 1952


1949 - Primeras dificultades y respuesta del peronismo - PARTE I


“Los hombres y los pueblos que no sepan discernir la relación del bienestar con el esfuerzo, no ganan el derecho a la felicidad que reclaman”


Juan Domingo Perón


Plan de Emergencia


Discurso por cadena nacional, a las 20,30 hs del 18-2-1952

 

 



 


Hemos dado cuenta a través de nuestro estudio de una verdadera explosión en la economía argentina a partir de 1946. Tanto en la redistribución de los ingresos a favor de los trabajadores; de la ocupación casi inmediata de centenares de miles de ellos desocupados; como en la toma de los resortes financieros de la nación; de la nacionalización de las grandes empresas públicas y la subsiguiente inversión hacia adentro de nuestras fronteras de las “remesas financieras anuales que ocasionaban estos servicios explotados por compañías extranjeras“ (1); de la puesta en marcha de la pequeña y mediana industria argentina (paso previo a la pesada); de un vastísimo plan de obras públicas; de la elevación de la rentabilidad de los productores agropecuarios y de la protección de sus campos. 


Todo este cuadro fue acompañado en los primeros años por una sabia orientación de la macro economía en dirección a la Europa de post guerra, ávida de alimentos.


El nivel de vida de los argentinos subió drásticamente a niveles jamás conocidos y que además se colocaba entre los mejores del mundo, no solo por los ingresos que las grandes mayorías percibían, sino que, culturalmente se generó un ambiente de alegría y tranquilidad en el diario vivir, y fueron los primeros años felices del pueblo argentino, desconocidos hasta entonces.


Como era de esperar, ningún camino es recto y las primeras dificultades, tanto en lo interno como en lo externo (siempre vinculadas políticamente entre sí)  comenzaron a aparecer.


 


El extraordinario esfuerzo que se realizaba durante el primer gobierno de Perón en lo que se refiere a la inversión en bienes de capital, obras públicas e infraestructura y política social, estaba sostenido tanto por generación de recursos propios como por la aplicación de las reservas financieras de la nación aplicadas precisamente a esa política. Recordemos, una vez más, que para el peronismo el paradigma de la relación entre reservas de divisas y el valor de la moneda era exactamente el opuesto al del liberalismo, cuando este, desde Brettón Woods en adelante, impuso mundo la dependencia con el dólar para un supuesto valor de la moneda. Para Perón: "El peso no vale -como ninguna otra moneda- por el oro (o dólares)  que se adquiere con él, sino por la cantidad de bienestar que pueden comprar con él los hombres que trabajan..., en el sistema capitalista, la moneda es un fin y no un medio; y a su valor absoluto todo se subordina, incluso los hombres".(2) 


 


Como sabemos, la conducción de este proceso que tuvo lugar en el trienio 1946 a 1949, estuvo a cargo de Miguel Miranda, que más que economista era un empresario, sagaz y muy valiente. Era lo que hacía falta para poner en marcha al país de los argentinos.  


Hacia 1949 factores externos e internos pusieron en blanco sobre negro la necesidad de dar un giro importantísimo a esta política.


 


En lo externo, Estados Unidos comenzó a aplicar un plan denominado oficialmente European Recovery Program o más conocido como Plan Marshall por el nombre del Secretario de Estado de los Estados Unidos, George Marshall, general del ejército de su país y como correspondía según los intereses del nuevo imperio, el administrador de los subsidios en el continente a dominar.



 



Un plan de asistencia a los países de Europa que acababan de terminar la 2ª Guerra Mundial y que se hallaban destruidos. El esquema era muy simple: el gobierno yanqui compraba la producción fundamentalmente agrícola a sus propios productores y la colocaba virtualmente regalada en Europa, excepto España. También era simple el canje que Estados Unidos proponía (más bien imponía), alimentos a cambio de la colonización. Su nuevo papel de amo del mundo a expensas de Inglaterra y como vencedor en la guerra, le permitía controlar la política en Europa solo a cambio de alimentos y otros rubros (Ver gráficos siguientes), pero fundamentalmente granos y carnes. Todo coordinado por un organismo del gobierno estadounidense, la Administración para la Cooperación Económica - E.C.A. que se negó expresamente a incorporar a su cartera de clientes a la Argentina. 


La Argentina participó solamente con el 3% de las compras que Estados Unidos efectuaba en América Latina con destino a Europa a través del Plan Marshall. Una expresa y concreta represalia del nuevo amo del mundo a un país que se declaraba independiente y soberano. 


 


 



 




 



Publicados por blogdelaclasedehistoria.blogspot.com.ar


 


 


De hecho las producciones agrícolas de terceros países como el nuestro, que estaban siendo colocadas en aquel continente aprovechando la necesidad de alimentos en la post guerra, quedaban en total desventaja frente a la política de los Estados Unidos. Los precios se derrumbaron y esa fuente de ingresos privilegiada que tenía la Argentina quedó virtualmente clausurada. Por esa razón hubo que buscar nuevos compradores y las operaciones se redireccionaron hacia América Latina y la Unión Soviética.


 


En lo interno a su vez, dos factores confluyeron con la dificultad que oponía el Plan Marshall y estos fueron en primer lugar la falta de producción necesaria para abastecer el altísimo grado de consumo que se había producido en nuestro país a partir de 1946. Ciertamente que la industria argentina que acompaño todo este proceso, impulsada por el crédito barato que el gobierno puso en sus manos y la direccionalidad política con que el mismo orientó su desarrollo, fue insuficiente para cubrir aquel nivel de consumo.


Si este había sido extraordinario, configurando una verdadera economía de abundancia, el empresariado que debía cubrirlo tampoco estuvo a la altura de las circunstancias, porque claramente faltó la reinversión para adecuarse a la nueva demanda. Cuando la falta de divisas amenazó con ser crítica, se resintió la compra de insumos y bienes de capital en el extranjero, con lo cual la producción bajó y al no acompañar la demanda, los productos empezaron a escasear con lo que se elevaron los precios y eso impulsó la inflación. 


 


En segundo lugar una importante sequía había afectado al agro en la campaña 1949-1950 con la consiguiente disminución del ingreso de divisas. Pero esa sequía resultó no ser demasiado grave (aún siéndolo) en comparación con la de la campaña 1951-1952, que fue sencillamente devastadora. Para muchos, la peor de la historia agropecuaria argentina hasta ese entonces teniendo en cuenta las de 1915-1917 y 1936-1938. A tal punto fue grave, que la cosecha de granos disminuyó un 50%.


 



 




 



 


Dos terribles fotografías de la sequía 1951-1952. Animal muerto de sed y campo de la Pampa Húmeda más parecido a un desierto que a la tierra más fértil del mundo, la argentina. 


 


Estos factores, combinados, hicieron caer el P.B.I. per cápita que había crecido en los primeros tres años nada menos que un 28% y que comenzó a retroceder al mismo tiempo que se frenaban las exportaciones.


 


El desplazamiento de Miranda de la conducción económica dio paso a un periodo de transición y la conducción económica estuvo a cargo de Ramón Cereijo como nuevo presidente del Consejo Económico Nacional y reteniendo su cargo de Ministro de Economía y Hacienda y Alfredo Gómez Morales como presidente del Banco Central. Se frenó la expansión acelerada que había comenzado en 1946 y el objetivo fue estabilizar. 


En el lenguaje económico liberal estabilizar es sinónimo de recesión, ajuste a los más débiles, desocupación y endeudamiento. Nada de eso sucedió.


Muy por el contrario, el peronismo planteó la solución de las dificultades económicas que se presentaban desde un punto de vista ético, echando mano a las reservas doctrinarias que tenía y que lo colocaban en las antípodas del liberalismo.


 


 


Reconocimiento de las dificultades


 


Lo primero que hubo de hacer fue aceptar las dificultades, por eso el alejamiento de Miguel Miranda, pero no dejando de reconocer los extraordinarios méritos y servicios que le había prestado a su Patria al inicio de la revolución justicialista.


Perón y nadie mejor que él lo demostró en este escrito que reproducimos a continuación: 


 


 



 



 


 


 


 


Bibliografía y Documentación de apoyo


 


1. Perón, J. D. La fuerza es el derecho de las bestias, Editora Volver, 1987 


2. Perón, J. D. Discurso del 1/5/1952


Primeras dificultades y respuesta del peronismo - PARTE II





Plan de Emergencia Económica o Plan de Austeridad


 


Si algo hacía falta para sincerar posiciones y para detallar las dificultades económicas-financieras de la Argentina en aquel momento, el solo título del Plan revela sus propósitos.


En efecto, el 18 de febrero de 1952 Perón anuncia por cadena nacional el llamado Plan de Emergencia Económica, también conocido como Plan de Austeridad.


El eje del mismo era, que el país se enfrentaba con un "desequilibrio económico producto de causas externas e internas" y por lo tanto debían tomarse medidas y trazar planes de envergadura.


Ya hemos descrito ambas y sus efectos podían observarse a través de indicadores tan contundentes como el aumento de la inflación que en 1951 cerró en un 37%, la caída del P.B.I. en 6,1% en 1952 (todavía sin los resultados por las medidas tomadas) y de las exportaciones, y el aumento de la importación de combustibles. Además, y entre otras consecuencias la balanza comercial fue deficitaria, pasando de 2.000 a 3.000 millones de pesos entre 1952 y eso repercutió en que las reservas internacionales se redujeran a una tercera parte, recordando en este punto que en la doctrina del justicialismo estas tenían (y tienen), además de los grandes emprendimientos y nacionalizaciones, el propósito de comprar los bienes de capital que apuntalasen la producción de la industria argentina. No debe confundirse con la doctrina liberal que les daba (y sigue haciéndolo en el presente) una finalidad de respaldo a la moneda y que, cuantas más reservas hubieran, supuestamente aquella valdría más. Décadas de liberalismo habían demostrado que un peso fuerte por la cantidad de reservas acumuladas, solo habían permitido la miseria generalizada del pueblo argentino al no crear trabajo para todos, ni jamás la elevación de la participación de los trabajadores en el ingreso neto interno en relación a los empresarios y tampoco el control de los resortes económicos financieros para dejar de ser una colonia. Por el contrario, en el caso de la participación de los trabajadores en el ingreso, siempre disminuía. Con Perón sucedería exactamente lo contrario.


 


Lo que había ocurrido, además, fue que la capacidad productiva instalada estaba ya en su tope máximo y esto exigía la compra de nuevos equipos o bienes de capital para la reconversión de la industria y con ello satisfacer el consumo siempre en alza debido a la plena ocupación y al alto rendimiento de los salarios o la puesta en marcha de la industria pesada argentina para generar los propios bienes de capital a partir de su fabricación en nuestro país, que fue el camino elegido. Esto requería de más capitales, los que amenazaban peligrosamente con agotarse.


 


Era, por lo tanto imprescindible, atacar esos problemas de la macro economía con medidas muy precisas desde esa perspectiva económica, pero, fundamentalmente lo que se hizo fue poner en acción a toda la comunidad detrás del objetivo, no solo impulsándola a determinadas conductas de ahorro en el consumo, por poner un ejemplo, sino apelando a su conciencia, no omitiéndole ni ocultándole ninguna información sobre la situación y comprometiéndola en un objetivo nacional. 


Desde hacía muchos años Perón comulgaba con la posición del general von del Goltz respecto de poner a la "Nación en Armas", cuando esto lo ameritase. Extremando un poco la aplicación del concepto para el caso que nos ocupa, la "Nación en Armas", significaba lisa y llanamente que todos comprendieran la dificultad y participaran de las soluciones. Y cuando se hablaba de todos, era eso, todos los argentinos.


Lógicamente que el mayor peso de la acción recayó en el Movimiento Peronista, que, por su magnitud y por su llegada hasta el último rincón del territorio nacional era acreedor a esa responsabilidad. Normas muy precisas para el accionar fueron dictadas y difundidas, de las que daremos cuenta más adelante.


 


 




 

"Adoctrinar es organizar los espíritus, es sembrar la solidaridad social"


                                                                            Juan Domingo Perón

 

 


 


 


Así fue que en el discurso/informe del 18 de febrero de 1952, Perón anunciaba y reclamaba los siguientes objetivos y compromisos:


 


- "A los argentinos el esfuerzo solidario para superar con la participación de toda la coyuntura adversa."






- "En el mundo actual no es suficiente que el gobierno del país elija métodos y tome medidas tendientes a orientar las soluciones económicas. Es menester que el pueblo participe en ellas y se empeñe en la realización de los planes trazados por el gobierno. Los fenómenos económicos actuales fruto de una cambiante, irregular y caótica situación mundial, no requieren sistemas, sino reclaman soluciones concretas adaptadas a cada situación particular".



- "Un plan de esta naturaleza sólo tiene valor cuando es ampliamente conocido, para asegurar que sea ejecutado por todos y contar con la cooperación y colaboración de todos para triunfar".



- Aumento de la producción.



- Austeridad en el consumo, eliminando el derroche, reducción de los gastos innecesarios, postergar lo que no sea imprescindible renunciando a lo superfluo.



"La regla debe ser ahorrar, no derrochar. Economizar en las compras, adquirir lo necesario, consumir lo imprescindible. No derrochar alimentos que llenan los cajones de basura. No abusar en la compra de vestuario. Efectuar las compras donde los precios son menores, como cooperativas, mutuales y proveedurías gremiales o sociales. Desechar prejuicios y concurrir a ferias y proveedurías en vez de hacerse traer las mercaderías a domicilio a mayor precio. No ser rastacueros y pagar lo que le pidan, sino vigilar que no le roben, denunciando en cada caso al comerciante inescrupuloso. Evitar gastos superfluos, aún cuando fueran a plazos. Limitar la concurrencia a hipódromos, los cabarets y salas de juegos a lo que permitan los medios, después de haber satisfecho las necesidades esenciales".



- Aumento del ahorro para establecer las bases de la nueva y futura expansión económica.



- "Eliminación de controles y restricciones que afecten lasinversiones de largo aliento".



- Aumento de las tasas de interés para fomentar el ahorro.



- "Vincular el aumento de los salarios con el crecimiento productivo".



- Supresión de los subsidios al consumo estableciendo "precios sobre bases económicas".



- "Con este reajuste a nuestro consumo lograremos aumentar las exportaciones y reducir las importaciones".



- Se plantea reducir el consumo de carne vacuna para dirigirlo a la exportación.



- Para aumentar la producción del campo, se dieron a conocer importantísimos incrementos en los precios a pagar a los productores agrarios, especialmente para el trigo, el lino, la cebada, la avena y el centeno.



- Aumento de los cupos de exportación.



- Reducción de las importaciones.



- Puesta en marcha de la tecnificación en las tareas rurales con la producción de maquinaria agrícola de fabricación nacional.



- Acerca del papel de los comerciantes dijo: "el comerciante deshonesto es un ladrón permanente y para todos, peor que el delincuente común que es un ladrón circunstancial".



- Fijación de topes máximos para los aumentos salariales.



- La mayor rentabilidad de las empresas debía surgir solamente de la reducción de costos.



- Prohibición absoluta de construir edificios suntuarios.



- Suspensión durante 1952 de todo tipo de agasajo, banquete y vino de honor "acorde con las dificultades del momento". (1)



"El restablecimiento del equilibrio económico familiar no puede basarse únicamente en el aumento de salarios. Es menester también que, además de las medidas gubernamentales, se ajuste la economía popular y familiar".



- "Nosotros no somos empresarios de la miseria": pocos días después del primer discurso, el 5 de marzo de 1952, en otro discurso por la cadena de radiodifusión, Perón afirma como prioridad cumplir con mayor producci6oacuten. Dice, "Hemos afirmado que el lema argentino de la hora económica ha de ser producir, producir y producir..." "Quien gasta más de lo que gana es un insensato, el que gasta lo que gana olvida el futuro" y todavía más, hace una enunciación de neto contenido doctrinario, dirigida a las voces críticas que veían como contradictorio que se hubiesen elevado los salarios (aunque al mismo tiempo se congelaban por dos años) "Algunos han visto como contradictorio que se aumenten sueldos y salarios, cuando se desea disminuir el consumo. El procedimiento de quitar poder adquisitivo al Pueblo Argentino para mejorar los negocios internos o internacionales no es justicialista. Nosotros no somos empresarios de la miseria; antes bien, nos inclinamos a organizar y racionalizar la abundancia. No anhelamos como solución hacer estoicos a la fuerza, sino formar ciudadanos virtuosos por convicción. Por eso pedimos temperancia, no imponemos sacrificios inútiles".






 


"La solución de todos"


Un tramo del discurso del 18 de febrero de 1952


 


"En el mundo actual no es suficiente que el gobierno del país elija métodos y tome medidas tendientes a orientar las soluciones econ6oacutemicas. Es menester que el pueblo participe en ellas y se empeñe en la realización de los planes trazados por el gobierno. Los fen6oacutemenos econ6oacutemicos actuales, fruto de una cambiante, irregular y caótica situación mundial, no requieren sistemas, sino reclaman soluciones concretas adaptadas a cada situación particular. Tales concretas soluciones no tienen valor cuando son encaradas unilateralmente por una sola parte del conjunto nacional. Es indispensable que todo el país participe de ellas y que cada habitante las realice en la medida que le corresponda y en el aspecto que le concierna. Yo deseo en esta disertación dar una idea general de una parte del plan económico para 1952, en forma de que cada argentino sepa lo que debe hacer desde este momento para enfrentar solidariamente la solución de todos. Estas ideas generales, planificadas funcionalmente, se pondrán inmediatamente en ejecución por los organismos correspondientes. Una amplia difusión llevará al pueblo, en forma progresiva, las informaciones necesarias para que cada uno pueda empeñarse en la realización del plan de conjunto y a la vez esté en condiciones de prestar el máximo de cooperación individual a la realización de las medidas correspondientes. Un plan de esta naturaleza sólo tiene valor cuando es ampliamente conocido, para asegurara que sea ejecutado por todos y contar con la cooperación y colaboración de todos para triunfar. El bienestar, la abundancia y aun la felicidad del pueblo no son obra de un gobierno, ni de un grupo de personas determinado, sino el producto de la acción del pueblo mismo. Las buenas intenciones y las acertadas medidas pueden favorecer en algo las soluciones, pero el trabajo y el sacrificio, creadores de riqueza, son los factores decisivos de toda solución económica. Los hombres y los pueblos que no sepan discernir la relación del bienestar con el esfuerzo, no ganan el derecho a la felicidad que reclaman."



 


La simple lectura de estos objetivos y del modo en que se comprometía a la población en los mismos, evidencia que su formulación provenía, no solamente, como hemos dicho, de un análisis macro económico y de las medidas subsecuentes a tomar, sino de un fundamento doctrinario donde estaba presente la participación del pueblo en la solución de los problemas.


Más aún, se planteaba una cuestión ética de fondo, es decir nadie podía estar ajeno a aquello que estaba directamente vinculado a su esfuerzo y al resultado del mismo.


Por eso Perón señala en el discurso del que nos ocupamos que, "Los hombres y los pueblos que no sepan discernir la relación del bienestar con el esfuerzo, no ganan el derecho a la felicidad que reclaman". Esto es un planteo ético de extrema profundidad, desconocido hasta entonces en la vida del pueblo argentino y en la de muchos pueblos del mundo a la hora de resolver dificultades económicas.


El liberalismo, a su turno, solo es capaz de tomar medidas económicas, ejecutadas por muy pocos, desde su tecnicismo, desde su pensamiento utilitarista capitalista burgués y oligárquico y siempre en contra de los pueblos.


Entre el llamado de Perón y estas otras formas había un abismo.


 


 



 



 


Una muestra de las dificultades que provocaba la escasez en el verano de 1951-1952


 


 


 


 




 

A pesar de...


 


El 11 de noviembre de 1951 hubo elecciones generales en la Argentina. Se votó para presidente, vice y legisladores nacionales, provinciales y concejales en todos los distritos. 


Para ese momento, ya las dificultades en la economía se hacían sentir crudamente. Inflación y escasez de algunos productos básicos eran dos de las cuestiones que más golpeaban en la población. 


Sin embargo, el peronismo ganó con el 62,49% de los votos contra el 31,81% del radicalismo.


Lo notable es que en esta elección fue cuando la mujer argentina votó por primera vez. Siendo que las dificultades económicas recaían fundamentalmente sobre el seno de los hogares y tomando en cuenta que la mujer, era el eje de la familia, la "célula básica" tal como la llamaba Evita, el resultado electoral fue arrasador a favor del peronismo precisamente por la participación de la mujer en la elección, 90,1% contra el 85,7% de los varones. Las mujeres aportan 2.441.558 votos para el peronismo, sobre un total de 3.816.654 votos, o sea un 63,96%, superior al voto masculino. (2)


La única interpretación valedera es que, a pesar de las dificultades, existía un alto grado de conciencia sobre los objetivos de justicialismo y la inmensa obra en plena realización. Su comprensión explica los resultados de estas elecciones.

 

 


 


 


 


 


Las acciones para superar la emergencia:


 


- La Unidades Básicas Femeninas (cerca de 3600 en todo el pa6iacutes hacia 1951): fueron el epicentro del adoctrinamiento, de la difusi6oacuten y de las acciones concretas junto a toda la comunidad, para atacar el consumismo como el derroche y el fomento del ahorro y el incremento de la producción.



 Temas claves para el éxito del plan.



En lo relativo al adoctrinamiento se hacía especial mención a que el mismo fuese concreto, despojado de intelectualismo y abstracciones, es decir debía quedar lejos de las discusiones políticas e internas propias de la actividad para concentrarse en las soluciones. Que se considerara a la Doctrina Peronista como herramienta para la resolución de problemas específicos y que en ellos el eje fuese la mujer argentina. 



La directiva para la difusión fue clara y contundente: durante los meses de Marzo y Abril debía prestarse al máximo de esfuerzo para el esclarecimiento del Plan Económico de Perón y la mecánica de las reuniones debía ser la siguiente: 



 


Tiempo a emplear y tareas a desarrollar



5 minutos para la entonación de la Marcha Peronista;



15 minutos para comentarios sobre el Segundo Plan Quinquenal;



15 minutos para la lectura de palabras de Evita;



15 minutos para la lectura de palabras del Presidente de la Nación;



10 minutos en el asesoramiento a las amas de casa sobre la actuación en la calle y en el hogar relacionado con la campaña contra el agio y la especulación. (3) 





La mujer no solo difundía, hacía



- El llamado a la participación de la mujer: fue hecho desde todos los estamentos oficiales, paraoficiales, partidarios y privados. Tal fue la importancia que se le concedió. 



Todo tipo de folletos y publicaciones, mensajes radiales y participación de conocidos artistas, tal fue el caso de Luís Sandrini, fueron puestos en la mano y en los oídos de la mujer argentina para persuadirla de cambiar los hábitos de consumo familiares. 



Revistas como Mundo Peronista, Hogar y Chicas entre otras proponían conductas concretas como el reemplazo o disminución de las carnes rojas por otras como el pescado o el pollo. 



Esto último era, además, complementario con la prédica y la ejecución concreta de programas para aumentar la diversificación de alimentos en la dieta diaria de los argentinos llevada adelante por el Dr. Ramón Carrillo, primero desde la Secretaría de Salud Pública y luego desde el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Se divulgaba la necesidad de incorporar a la ingesta familiar leches, frutas y verduras para evitar "el debilitamiento de los pueblos y la decadencia de su potencial biológico con la consecuencia previsible de una raza raquítica y decadente proclive a la extinción". 



 "Cada mujer peronista será en el seno de su hogar, una centinela vigilante de la austeridad, evitando el derroche, disminuyendo el consumo e incrementando la producción".



Se consideró a la mujer como más apta que los hombres para resolver cuestiones de la economía doméstica relativas a la particular situación del país. Respecto del hombre se afirmaba que mientras el "se entrega febrilmente a la búsqueda de solución para problemas abstractos, la mujer, madre, se preocupa abnegadamente en resolver problemas concretos como el presupuesto familiar, la alimentación, la educación y el abrigo de sus hijos" (4) 



 O que, "si una mujer está capacitada para resolver las dificultades del presupuesto familiar, la provisión de la familia, la educación de los hijos y el abrigo, es de esperar que el mismo pragmatismo lo aplique en el Plan Económico y al Plan Quinquenal" (5) 



 


- El Partido Peronista Masculino: un hecho muy llamativo ocurrió en cuanto a la convocatoria a participar de los varones. Las directivas bajadas por las autoridades del partido solo eran las de una convocatoria para explicar el Plan Económico, sin asignar tareas concretas a realizar por la militancia. Raúl Mendé, ministro de Asuntos Técnicos del gobierno nacional, tomó la iniciativa y difundió este llamado que encierra toda una orientación para el Partido Peronista Masculino y una crítica demoledora para el mismo. 



"El general ha expuesto su Plan Económico. ¿A usted no se le ha ocurrido que como representante del movimiento en su barrio o su pueblo tiene la obligación de hacer algo en toda la zona de influencia? Entonces, ¿Qué hace que no se mueve? Por ejemplo, realizar reuniones con los jefes de familia afiliados a su unidad básica y explicarles el plan discutirlo y ver que va a hacer cada uno. Al cabo de algún tiempo reunirse nuevamente para analizar que hizo cada uno".(6)  



Una genial lección de conducción, dicha sin ambages, en forma directa y poniendo a cada uno frente a sus obligaciones, que, difundida en la revista Mundo Peronista, tuvo el efecto de un disparador que sumó una infinidad de voluntades militantes.



 


 


 


 



 



 


 



 



 


Antonio Cafiero, Ministro de Comercio Exterior; Miguel Revestido, Ministro de Finanzas y Raúl A. Mendé, Ministro de Asuntos Técnicos y director de la revista Mundo Peronista, del 2º gobierno del Gral. Perón. Los tres de enorme importancia en la planificación y ejecución de la superación de la crisis 1951-1952. 


 


- Alternativas de Organización Popular: se abrieron proveedurías populares por cuenta de la Fundación Eva Perón, la que incluyó a partir de ese momento esa iniciativa en sus estatutos como política oficial de la Organización, los Grandes Almacenes Justicialistas, publicitados con la consigna "una gran tienda para una gran ciudad, con noble mercadería a precios equitativos y donde todos pueden comprar", se impulsó la creación de cooperativas y mutuales de consumo, tanto desde los propios consumidores, como desde la organizaciones sindicales y se instalaron pequeñas proveedurías o "kioscos justicialistas" en las Unidades Básicas.



Impulso de las huertas familiares para la obtención de alimentos y la utilización con igual destino de grandes extensiones campo de propiedad fiscal para el abastecimiento de hospitales y unidades militares.



 


- Los rostros de los opositores: semejante emprendimiento para superar las dificultades con que se enfrentaba el gobierno de Perón, exigían la clara identificación de aquellos que especulaban provocando escasez de los productos de 1º necesidad tanto en el área minorista, como mayorista, como de la producción. 



La acción se centralizó en el comercio minorista, el que más cerca estaba de la población. Como resultado de esto centenares de comerciantes, especialmente de la alimentación, fueron detenidos y/o multados por agiotistas y especuladores. No faltaban motivos. Estos comerciantes actuaban desaprensivamente y aun en pequeña escala, cobraban de más y especulaban desabasteciendo en su medida. No buscaron agruparse para una mejor defensa en las compras a las fábricas o a los mayoristas y apostaron a hacer una ganancia rápida. 



El Partido Comunista Argentino, a través de su colateral Unión de Mujeres Argentinas, y en un inédito alineamiento con el gobierno para superar la crisis, planteó que el verdadero enemigo eran los industriales de la alimentación y de la indumentaria vestido y que se cometían injusticias en algunos casos con los minoristas. No le faltaba razón. 



 


Los resultados 


 


En cuanto a los objetivos económicos, los resultados no se hicieron esperar. La inflación se mantuvo estable durante 1952, en 1953 bajó al 4% y en 1954 retrocedió notablemente al 3,1% anual. Esto permitió que el poder adquisitivo de los salarios se mantuviera estable y nuevamente en alza a partir de 1953, logrando los salarios en 1954 alcanzar el 49,1% de participación en el P.B.I. 


Ausencia casi total de conflictos laborales. 


Algo por demás importante, en ningún momento se afectó el nivel de pleno empleo de los trabajadores. 


La Balanza Comercial volvió a arrojar superávit y el P.B.I. creció nuevamente en el trienio siguiente a un promedio del 4,5% anual. La Balanza de Pagos, deficitaria en u$s -243 millones en 1952, pasó a ser superavitaria en 1953 con u$s 515 millones, es decir más de u$s 750 millones de recuperación. 


La producción agrícola volvió a ser elevada, superando la gran sequía 1952-1953 y por el estímulo del gobierno en los precios pagados a los productores. Esto permitió aumentar las exportaciones que habían tenido su piso en 1952 con 4.392 millones para alcanzar un techo en 1954 de 6.721 millones y con los saldos disponibles las importaciones orientadas a desarrollar el plan industrial. 


Se redujo el nivel definanciamiento del déficit monetario. 


Este fue el único plan de ajuste de la historia económica argentina que no afectó, ni el salario, ni el nivel de ocupación. No afectó el desarrollo de la política social del peronismo y todas las prestaciones se mantuvieron activas, como así también las obras públicas, incluyendo los planes de vivienda, los hospitales y las escuelas. 


¿Cual fue el "milagro"? La orientación del esfuerzo a realizar, el alto grado de conciencia sobre el mismo y la participación de todos en las realizaciones y en el control. Esto significó que de una crisis como la de 1951-1952, no solo se recuperó la economía, sino que dejó un saldo orgánico importantísimo, al permitir la participación organizada en el mismo de la mayoría del pueblo argentino. 


 


 


 


 


Bibliografía y Documentación de apoyo


 


1. Resolución del Partido Peronista 


2. Ministerio del Interior. Elecciones presidenciales 11-11-1951


3. Cuadro creado para todas las Unidades Básicas Femeninas a partir de la


    comunicación de su presidenta Delia Parodi.


4. Revista Mundo Peronista, 1-6-1952


5. Perón, Eva-Mensajes y Discursos


6. Mendé, Raúl-Revista Mundo Peronista, 1-3-1952


 


 



miércoles, 23 de octubre de 2019

Hace 75 años Perón le hablaba a los compañeros empleados de seguros, capitalización y ahorro




DISCURSO EN UN ACTO REALIZADO POR LOS EMPLEADOS DE SEGUROS, CAPITALIZACION Y AHORRO 
Juan Domingo Perón 
[23 de Octubre de 1944]


En primer término deseo hacer llegar a ustedes un afectuoso saludo del excelentísimo señor Presidente de la Nación, quien debido a ocupaciones propias de su cargo no ha podido llegar hasta aquí hubieran sido sus deseos.
Quiero, asimismo, agradecer con toda emoción, en mi nombre y en el de mis compañeros de la Secretaría de Trabajo y Previsión, este homenaje y estos obsequios, que son para nosotros un nuevo incentivo para seguir contraídos al cumplimiento del deber que nos ha impuesto el país a esta hora.
Esta bandera es para mi de un simbolismo extraordinarios, porque representa a nuestra patria, que no a sido, no es, ni será jamás custodiada por otras asmas que no sean las armas de la patria.
Este homenaje tiene para nosotros una especial significación. He dicho en varias oportunidades que nuestro país estaba ya un poco cansado de esos señores tan importantes que no podías descender a la solución de los pequeños problemas del pueblo. Nosotros somos hombres modestos y sin pretensiones, que tenemos una sola condición: la de trabajar con verdadero amor para producir obras que sean realizaciones útiles para nuestros semejantes.
La jubilación de los empleados de las compañías de seguros, reaseguros, capitalización y ahorro, ha sido una verdadera aberración parlamentaria, puesto que los beneficiarios, las compañías y los legisladores estaban de acuerdo en que ella era la necesidad imprescindible, a pesar de lo cual no lograron llevarla adelante como era el deseo de todos.
No es éste un caso aislado. Hace cuarenta años que viene ocurriendo lo mismo, lo que ha dado lugar a la cristalización de una teoría sobre el fracaso del parlamentarismo, de los hombres. En mi concepto no hay tal fracaso. El fracaso ha sido de los parlamentarios, de los hombres, y ha consistido en que ellos salían de su misión específica de confeccionar leyes para el país, dedicándose a cosas de menor cuantía en el terreno de la política, de la economía o de otros aspectos de la vida ciudadana,
Nosotros mismos procedemos dentro de un orden parlamentario. La Secretaría de Trabajo jamás prepara un decreto ley sobre organizaciones e instituciones sin hacerlo como cuerpo colegiado, donde participan los interesados de diverso orden y el Estado, que beneficia en definitiva cuando interviene en la confección de leyes que tienden a beneficiar a unos sin perjudicar a otros.
Entendemos que nuestra misión constructiva está suficientemente pagada en el orden espiritual, con esta clase de demostraciones que representan para nosotros el mejor premio.
Es preciso comprender que estamos en plena revolución. Esta revolución no es solamente de la República Argentina, sino de todo el mundo. Hoy es necesario evolucionar hacia nuevas formas, de las cuales la política ha logrado hasta ahora substraerse engañando a los pueblos.
En lo sucesivo no será posible seguir engañando, puesto que la justicia social ha de permitir una vida digna para todos los hombres y los pueblos cuyos gobiernos no han entendido todavía esta afirmación de la hora irán por mal camino.
Si ha podido retardarse una acción será necesario defenderla y asegurarla para el futuro, a efectos de legar a soluciones permanentes por las cuales actualmente luchamos. El Estado debe garantizar que el máximo posible de ciudadanos esté por encima del nivel medio de vida, evitando reducir a aquellos que lo sobrepasan y tratando de disminuir al mínimo los que estén por debajo de aquél.
Sin pretensiones y sin vanidades que quedarían mal entre nosotros aseguramos que habremos de realizar ese propósito en la medida de lo posible. No podemos pensar en verdaderos milagros en esta materia; pero sí podemos afirmar que el curso que la Revolución ha abierto en el campo social argentino no será cerrado por fuerzo humana alguna.
Los hombres somos meros accidentes en la vida de los pueblos, pero las instituciones cuando han sido leal y sinceramente creadas y cuando se les ha inculcado el honor como consigna, tal cual ocurre con la Secretaría de Trabajo, llegan a ser permanentes como la Nación misma.
Hemos de dejar constituido en dicha Secretaría un organismo con las autodefensas necesarias para que ni aun los hombres peor intencionados puedan destruirlo. La Secretaría de Trabajo es para notros más que un organismo burocrático del Estado: es el verdadero corazón de la argentinidad que palpita para el bien de todos los argentinos.
Sabemos que hay un solo milagro que ha de realizarse para felicidad de la patria. Es la sagrada fuerza que anunciamos en nuestra proclama, la unión de todos los argentinos. Pare ello necesitamos en primer término, que todos los argentinos se sientan tales, con placer y con honor y que lleguen a persuadirnos de una manera que todos, desde el más encumbrado hasta el más humilde, representan dentro de nuestra sociedad un valor imprescindible, como es el de un piñón de la enorme corona que es el girar eterno de la nacionalidad.
Es necesario también que comencemos a hacer desaparecer toda otra bandera que no sea ésta, que ustedes han tenido la amabilidad de obsequiarme y que el adelante, me recordará, minuto a minuto, la obligación que he contraído de luchar día y noche para que esa unidad de todos los argentinos sea efectiva en el más corto plazo.
JUAN DOMINGO PERON

jueves, 8 de agosto de 2019

La línea nacional según Juan Domingo Perón




...Y en nuestro país la línea nuestra es la línea, diremos, de la Primera Junta, que era independentista. De Rosas que defendió eso, de Irigoyen, que fue otro hombre que también defendió eso. Y de Perón. Todos los demás gobiernos argentinos han pertenecido a la línea anglosajona y la han servido, de una manera directa o indirecta. De manera que todo esto tiene una continuidad histórica, porque los países están viviendo el reflejo del resto del mundo...
Juan D. Perón
Grupo Cine Liberación
Fernando Solanas, Octavio Getino

martes, 30 de julio de 2019

Se cumplen 53 años de esta carta de Perón a Don Enrique Pavón Péreyra






Carta al Sr. Enrique Pavón Péreyra 30 de julio de 1966

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 30 de julio de 1966.

Al Sr. Enrique Pavón Péreyra

Buenos Aires

Mi querido amigo:

He recibido su carta del 15 de julio pasado que contesto y le agradezco las informaciones que me hace llegar. En cuanto se refiere al compañero y amigo Dr. D. Julio Antún me place que todo sea como me dice, porque tengo de él lo mejor como concepto peronista y mis palabras eran sólo un consejo para él, ya que por mi aprecio me interesaba que no cometiera errores. Yo sé de sus valores como dirigente político en Córdoba y tengo también concepto formado en los que lo atacan, en especial de Obregón Cano, Tecera Martínez o Elpidio Torres y otros ele­mentos un tanto descalificados del peronismo cordobés, de manera que en nada desmerece el amigo Antún en la comparación, ya que mis palabras sólo iban como un consejo para evitar sectarismos que suelen ser perjudiciales a los propios que lo practican.Espero que le haga llegar mi palabra en este sentido porque no quisiera que interpretara mal mis palabras que no han sido de reconvención sino de atemperamiento, ya que no tengo la menor duda de sus razones pero, aún con éstas, en política conviene no hacerlas explotar en la cara de los demás. Los que proceden mal sucumben víctimas de su propio procedimiento; por eso es mejor dejar obrar a los propios hechos antes que tomarse las cosas a lo Júpiter Tonante.
Enrique Pavón Pereyra

He visto que, como le decía aquí, las cosas de la dictadura militar siguen de mal en peor. Basta observar los nombramientos y los primeros pasos de los nuevos "funcionarios" para percatarse de cómo irán las cosas en el futuro. He visto que, como todo lo hacía prever, Alvaro Alsogaray ya ha comenzado a cometer los mismos desatinos que lo hicieron el hazmerreír en otros tiempos y que coloca a la dictadura en la misma triste situación que estuvo el gobierno de Frondizi. Es que hay hombres que son fatídicos para todo y éste es uno de ellos. Con otro de esta clase el gobierno estará enterrado para siempre. Un ignorante y mentiroso sin ingenio será siempre fatal para funciones estatales y Alsogaray ha demostrado ya hasta el colmo poseer esas condiciones de enterrador.

En pocas palabras, cada día se perfila más esta dictadura como cipaya y reaccionaria, mechada de nacionalismo desfigurado, clericalismo y, sobre todo, ignorancia. El haber pretendido colocarse en posición supraconstitucional para perpetuar en el Gobierno a una camarilla con el poder absoluto colma toda medida. La Constitución a los 113 años de su existencia ha sufrido el más fuerte mandoble de toda su historia y el "Pacto Federal" desconocido puede ser el origen futuro de una disociación nacional que va más allá de lo imaginado. Todo parece ser obra de inconscientes e irresponsables. Veremos en que termina todo esto.

El cuento que nos quisieron hacer a nosotros, los coloca en el plano de la mayor deshonestidad y nos invita a nosotros a que a la insidia de la captación le contestemos con la oposición más insidiosa. Poco tardará en formarse el frente de oposición en el que estarán todos menos nosotros por el momento, y comenzará la lucha; los militares contestarán como siempre con la violencia y allí arderá Troya. Ese será nuestro momento porque caerán en nuestras manos. Pero todo indica que las cosas no han de quedar así y antes de lo que éstos imaginan se produci­rán cuestiones graves dentro de las propias fuerzas que apoyan a Onganía. Todo es cuestión de esperar atentamente. Saludos a todos los amigos.

Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón-

miércoles, 1 de mayo de 2019

Se cumplen 67 años del ataque terrorista mientras Perón le hablaba a su pueblo trabajador





Día del Trabajador - Plaza de Mayo
1º de Mayo de 1952
Compañeros:
Desde hace tiempo vengo diciendo que está llegando la hora de los pueblos. Y me siento inmensamente feliz frente a esta grandiosa asamblea, porque observo que este pueblo es digno de esa hora y porque veo que este pueblo está capacitado para realizar lo que esa hora impone a los países.
Los hombres que, como yo, viven solamente para el pueblo, necesitan de esa solidaridad. Por eso siempre que yo he hablado al pueblo, más que órdenes, he impartido consejos. Un presidente que aconseja, más que presidente es un amigo, y eso es, precisamente, lo que yo quiero ser de mi pueblo: un amigo. Cumpliendo siempre la primera verdad establecida en nuestro catecismo peronista, que dice que la verdadera democracia consiste en que el gobierno haga solamente lo que el pueblo quiere y defienda un solo interés: el del pueblo.
Yo no tengo dudas de que cada uno de ustedes sabe que acepté el sacrificio de una segunda presidencia confiando solamente en que la Providencia habría de permitirme completar una obra que en la primera presidencia no pudo ser completada. Y la acepté, por sobre todas las cosas, porque tenía la convicción absoluta de que este maravilloso pueblo argentino, lo mejor que tenemos en esta patria tan querida, habría de poner el hombro a esa realización y dar su apoyo.
Compañeros: Lo que más pesa para los hombres de conciencia es la responsabilidad, nadie puede imaginar el peso ciclópeo de la responsabilidad de realizar, con bien, los destinos del pueblo y los destinos de la Patria. pero ese inmenso peso de la responsabilidad puede repartirse proporcionalmente cuando se gobierna un pueblo conciente de esa responsabilidad, anhelante de cumplirla hasta en el más humilde acto de su vida privada. Sin ese apoyo ningún gobernante podrá realizar cumplidamente sus designios, ni ningún hombre de la tierra podrá realizar los anhelos ni la felicidad de su pueblo. Por esa razón, desde que estoy en el Gobierno vengo reclamando la ayuda de cada argentino, porque cuando me eligieron y me hicieron responsable de los destinos de la Nación, cada uno de los que me votó compartió conmigo la responsabilidad al haberme designado.
Compañeros: Esto es lo único que he reclamado y reclamo del pueblo de la República. Miles de salvadores llegan siempre hasta los gobernantes. Todos proponen medidas para salvar a la patria; pero, señores, ese es un síntoma de ignorancia y de ineptitud. A la patria la salva una sola entidad: el pueblo. Las patrias se salvan o se hunden por la acción de sus pueblos. Los hombres que tenemos la responsabilidad del Gobierno, sin el pueblo somos ineficaces, inoperantes e intrascendentes.
Hace pocos días dije al pueblo de la República, desde esta misma casa, que era menester que nos pusiéramos a trabajar concientemente para derribar las causas de la inequitud creada a raíz de la especulación, de la explotación del agio por los malos comerciantes.
En esto, compañeros, ha habido siempre falsos mirajes producidos por los intereses. El que no quiere molestarse en nada dice que el Gobierno haga bajar los precios: el comerciante que quiere robar dice que lo que corresponde es dejar los precios libres. En esto, cada uno trabaja en cierta medida por su cuenta. He repetido hasta el cansancio que en esta etapa de la economía argentina es indispensable que establezcamos un control de los precios, no sólo por el gobierno y los inspectores, sino por cada uno de los que compran, que es el mejor inspector que defiende su bolsillo. Y para los comerciantes que quieren los precios libres, he explicado hasta el cansancio que tal libertad de precios por el momento no puede establecerse; bastaría un rápido análisis.
(Se oye una explosión)
Compañeros: Estos, los mismos que hacen circular rumores todos los días, parece que hoy se han sentido más rumorosos, queriéndonos colocar una bomba.
(En estos momentos se oye otra explosión).
Ustedes ven que cuando yo, desde aquí, anuncié que se trataba de un plan preparado y en ejecución, no me faltaban razones para anunciarlo.
Compañeros: Podrán tirar muchas bombas y hacer circular muchos rumores, pero lo que nos interesa a nosotros es que no se salgan con la suya, y de esto, compañeros, yo les aseguro que no se saldrán con la suya. Hemos de ir individualizando a cada uno de los culpables de estos actos y les hemos de ir aplicando las sanciones que les correspondan.
Compañeros: Creo que, según se puede ir observando, vamos a tener que volver a la época de andar con el alambre de fardo en el bolsillo.
(La multitud aclama: Perón, Perón, Perón y dice ¡Leña! ¡Leña!).
Eso de la leña que ustedes me aconsejan ¿por qué no empiezan ustedes a darla?
Compañeros: Estamos en un momento en que todos debemos de preocuparnos seriamente, porque la canalla no descansa, porque están apoyados desde el exterior.
Decía que es menester velar en cada puesto con el fusil al brazo. Es menester que cada ciudadano se convierta en un observador minucioso y permanente porque la lucha es subrepticia. No vamos a tener un enemigo enfrente: colocan la bomba y se van. Aumentan los precios y se hacen los angelitos. Organizan la falta de carne y dicen que ellos no tienen la culpa. Al contrario, por ahí, en un diario, sacan un artículo diciendo que ellos, en apoyo del Gobierno, quieren que venga la carne, pero la carne no viene.
Todo esto nos está demostrando que se trata de una guerra psicológica organizada y dirigida desde el exterior, con agentes en lo interno. Hay que buscar a esos agentes, que se pueden encontrar si uno está atento, y donde se los encuentre, colgarlos en un árbol.
Con referencia a los especuladores, ellos son elementos coadyuvantes y cooperantes de esta acción. El gobierno está decidido a hacer cumplir los precios aunque tenga que colgarlos a todos. Y ustedes ven que tan pronto se ha comenzado, y el pueblo ha comenzado a cooperar, los precios han bajado un 25 por ciento. Eso quiere decir que, por lo menos, estaban robando un 25 por ciento.
Han de bajar al precio oficial calculado, porque eso les da los beneficios que ellos merecen por su trabajo. No queremos ser injustos con nadie. Ellos tienen derecho a ganar, pero no tienen derecho a robar.
Sé también que algunos empleados públicos, inspectores y algunos funcionarios pueden estar complicados en esas maniobras. Si esto sucede, no he de tener inconveniente en entregarlos a la justicia en el mismo momento que se lo compruebe; pero, compañeros, quiero decirles que las organizaciones, nuestros partidos políticos y cada ciudadano de la República tienen en estos momentos la responsabilidad de enfrentar con hombría y con decisión todo ataque llevado subrepticiamente a la República. El Gobierno, el Estado y el Pueblo unidos son invencibles, sólo falta que nos decidamos a realizar.
Yo puedo asegurar, compañeros, que la situación económica del país no ha sido nunca mejor que ahora; puedo asegurar que el dominio político que el Gobierno tiene en estos momentos asegura poder proceder de la manera que se le ocurra, pero no estamos nosotros para amparar la injusticia de nadie, sino para asegurar la justicia de todos los argentinos. Por esa razón el Gobierno ha de proceder con justicia, con serena justicia, pero con indestructible decisión y rigor contra los que infrinjan la ley.
Yo no podría pedirle al pueblo el apoyo para otra cosa, pero para eso le pido y deseo el apoyo total y sincero del pueblo. Ese apoyo ha de ser para combatir a los malos argentinos y para combatir también a los malos peronistas y a muchos que se mueven entre nosotros disfrazados de peronistas. Para eso, especialmente, necesitamos el apoyo del pueblo, el apoyo desinteresado, el apoyo sincero, el apoyo que nos pueda llevar a una depuración de la República y a una depuración de nuestras propias fuerzas.
En este orden de cosas la ley debe ser inflexible: al honesto hay que defenderlo hasta morir; al deshonesto hay que meterlo en la cárcel cuanto antes. De la misma manera los comerciantes, los industriales honestos, serán apoyados por el Estado, pero los deshonestos irán como los otros deshonestos, a la cárcel cuanto antes.
Señores: aunque parezca ingenuo que yo haga el último llamado a los opositores, para que en vez de poner bombas se pongan a trabajar en favor de la República, a pesar de las bombas, a pesar de los rumores, si algún dia demuestran que sirven para algo, si algún día demuestran que pueden trabajar en algo útil para la República, les vamos a perdonar todas las hechas.
Compañeros: yo deseo terminar estas palabras, un tanto deshilvanadas por las numerosas interrupciones, las bombas y las otras yerbas, haciendo una aclaración que cuadra a los sentimientos más puros y más profundos de mi corazón. Quizás en el fragor de la lucha haya dejado escapar alguna expresión de desaliento. Yo no soy de los hombres que se desalientan, a pesar de la legión de bienintencionados y de malintencionados que golpean permanentemente sobre mi espíritu y mi sistema nervioso. Yo nos soy de los hombres que se desalientan desfilando, como lo hacen entre una legión de aduladores y una legión de alcahuetes. Si eso pudiera desalentarme, si mediante eso puediera algún día llegar a perder la fe inquebrantable que tengo en mi pueblo, habría dejado de ser JUAN PERON.
Por eso debo anunciarles a todos los compañeros, especialmente trabajadores, que para nuestro movimiento comienza una etapa nueva, una etapa que ha de ser de depuración, una etapa que ha de ser de energía terrible para los que sigan oponiéndose a nuestro trabajo. Si para terminar con los malos de adentro y con los malos de afuera, si para terminar con los deshonestos y con los malvados es menester que cargue ante la historia con el título de tirano, lo haré con mucho gusto.
Hasta ahora he empleado la persuación; en adelante emplearé represión, y quiera Dios que las circunstancias no me lleven a tener que emplear las penas más terribles.
Es, compañeros, para esta nueva cruzada que los necesito a ustedes más que nunca.
Compañeros: como en la horas más críticas de nuestra lucha en 1945, pediré a todos los compañeros q ue, como entonces, estén activos y vigilantes; pediré a todos que vayan al trabajo confiados y decididos. Todos los problemas que puedan presentarse, se resuelven produciendo. A esos bandidos los vamos a derrotar produciendo, y a los canallas de afuera los vamos a vencer produciendo. Por eso, hoy como siempre la consigna de los trabajadores argentinos ha de ser: producir, producir, producir.
(La multitud prorrumpe en exclamaciones: ¡La vida por Perón! ¡La vida por Perón!).
Para terminar, compañeros, yo solamente les pido a ustedes que sigan actuando como lo viene haciendo hasta este momento. Les agradezco esta maravillosa concentración, que es la fuerza viva de nuestro movimiento, y les ruego que se retiren tranquilos, confiados en que yo he de saber hacer las cosas como las he sabido hacer hasta ahora, que esto lo he de remediar sin hesitaciones y sin nerviosidades, con frialdad, pero con una energía tremenda cuando sea necesario.
Regresen a sus casas pensando en que nos hemos decidido hace casi diez años por asegurar la felicidad de nuestro pueblo y la grandeza de la Nación. Piensen que a estos objetivos llegaremos a través de la independencia económica, de la justicia social y de la soberanía política.
Y cuando yo, para mantener enastadas cualquiera de esas banderas, los necesite a ustedes, los llamaré y les daré los medios para hacer triunfar nuestras ideas.
Finalmente, compañeros, al agradecerles nuevamente la prueba de solidaridad, quiero que lleven a sus casas, como un homenaje de un humlide ciudadano trabajador como ustedes, un abrazo muy fuerte que les doy sobre mi corazón


lunes, 18 de septiembre de 2017

La Libertad según Juan Perón



“EL JUSTICIALISMO Y LA LIBERTAD”
LA LIBERTAD EN EL PENSAMIENTO DE PERÓN

Pensemos que lo más importante es que el pueblo sea libre, libre dentro de la ley y, además, dentro de una ética, sin la cual la libertad es un mito". (05/09/1950).
"Se ha dicho que sin libertad no puede haber justicia social, y yo respondo que sin justicia social no puede haber libertad." (01/05/1949).
"La libertad no puede discutirse; se conquista y se va realizando". (19/12/1950).
"La libertad sin justicia es la peor de las ignominias” (01/08/1949).
1- CONCEPTO PERONISTA DE LA LIBERTAD
Hubiésemos podido empezar con cualquier otro tema. Si elegimos este de la libertad es porque muy pocos tal vez tengan tantas profundas sugerencias para un peronista de verdad.
El peronismo es profundamente humano.
Nada hay más humano que la libertad.
Tal vez por eso mismo ninguna cosa humana haya sido tan discutida por el hombre.
El Justicialismo sostiene un concepto de la libertad que brota de su misma esencia, desde que no concibe libertad sin justicia.
Ni libertad para atentar contra la libertad.
Revista MUNDO PERONISTA Página 7
AÑO 1 • Nº1 • BUENOS AIRES • JULIO 15 DE 1951
ÓRGANO DE DIFUSIÓN DE LA ESCUELA SUPERIOR PERONISTA.

viernes, 2 de junio de 2017

Perón y su paternal forma de conducir




"Cada uno dentro del movimento tiene una misión. La mía es la más ingrata de todas: me tengo que tragar el sapo todos los días. Otros se lo tragan de cuando en cuando. En política, todos tienen que tragar un poco el sapo." "Pero yo hago aquí de padre eterno, bendigo 'orbi et urbi'. ¿Por qué? Porque mi misión es esa. La misión mía es la de aglutinar al mayor número posible. Porque la política tiene esa técnica: acumular la mayor cantidad de gente proclive o pensante, hacia los objetivos que se persiguen. Todo el que piensa o sienta así debe estar."
"Ahora, dentro de eso hay distintas posiciones. A mí se me presentan todos los días y me dicen: 'Estos son los traidores' y vienen otros y me dicen 'Los traidores son los otros'. Y yo siempre les digo lo mismo, porque todos lo que vienen me dicen '¡Pero nosotros tenemos razón!' y yo les digo 'Tal vez, pero yo no soy juez, no estoy para darles la razón. Yo estoy para llevarlos a todos, buenos y malos'. Porque si quiero llevar sólo a los buenos me voy a quedar con muy poquitos."

Fragmentos de un diálogo con las agrupaciones juveniles del Movimiento Nacional Justicialista en la residencia de Gaspar Campos, el 8 de septiembre de 1973.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Hace 62 años se producía la botadura del primer buque patrullero, el "Azopardo"


El 11 de diciembre de 1953 se produce la botadura del buque patrullero Azopardo, llamado en honor a Juan Bautista Azopardo, nacido en Senglia, Malta, el 20 de Febrero de 1772 y fallecido en  Buenos Aires, el 23 de Octubre 1847; corsario maltés que luchó al servicio del país.

Su construcción fue totalmente realizada en los Astilleros de Río Santiago. Fue el primer buque de esas características fabricado en el país.
Construida para la Armada Argentina en el Astillero Río Santiago de AFNE, por distintos motivos su finalización y alistamiento sufrieron grandes demoras, ya que el Decreto de construcción es del 20 de Agosto de 1940 (!) y su quilla recién se colocó en Noviembre de 1950.
 El casco se bota el 11 de diciembre de 1953, siendo la madrina del acto la señora Doña María Luisa Ferré de Olivieri, esposa del Señor Ministro de Marina (B. N. P. 493/53).

 El guardacostas GC-11 “Juan Bautista Azopardo” tiene la distinción de haber sido la embarcación de mayor porte que prestó servicios en los 202 años de historia de la Prefectura Naval Argentina (PNA). Este buque, en rigor una fragata, fue cedido a la entonces Prefectura Nacional Marítima (PNM) por la Armada Argentina (ARA) el 29 de mayo de 1961 por Resolución del Secretario de Estado de Marina. En la Armada Argentina había prestado servicios desde el 18 de febrero de 1948 bajo el nombre de ARA “Hércules” (P-31).
Durante su corto período al servicio de Prefectura esta fragata, reclasificada como guardacostas - con la sigla G-1 - y con nuevo nombre - "Juan Bautista Azopardo" -, cumplió funciones de buque escuela para adiestramiento en el mar pero también realizó tareas de patrullaje y participó en diversos operativos a lo largo del litoral marítimo, atracando en los principales puertos ubicados sobre las costas patagónicas.
 Asignada a la “División Patrullaje” su primer comando en la PNM recayó en el Prefecto Roberto Luis Aguirre. En 1964 por la circular 35 de la PNM mutó su esquema de color gris horizonte (heredado de la Armada) por el blanco y fue redesignado como G-11 (antes era el G-1)

viernes, 12 de diciembre de 2014

Hace 69 años Perón le presentaba su idea de gobierno a los partidos afines



El miércoles 12 de diciembre de 1945, el Coronel Perón reunió en Cangallo 1750 a los cuadros de la Unión Cívica Junta Renovadora, del Partido Laborista, de la Unión Argentina y de los Centros Independientes, para exponerles su programa. Aludió a su filosofía básica, tomada de la doctrina social de la Iglesia, pensamiento al que adhirieron todas las fuerzas anteriormente citadas

domingo, 12 de octubre de 2014

Hace 41 años Perón asumía su tercera presidencia

Perón el 12 de octubre de 1973 inició su tercera presidencia

Con estas palabras, el Señor Presidente
de la Nación, Teniente General Juan D.
Perón, reinició el diálogo con su pueblo
desde los balcones de la Casa de Gobierno,
después de 18 años.
El anterior discurso del Teniente General
Perón frente a la multitud reunida en la
Plaza de Mayo, había sido pronunciado
el 31 de agosto de 1955.
 
Compañeros: hay circunstancias en la vida de los hombres
en las cuales uno se siente muy vecino a la Providencia.
Para mí, esas circunstancias se presentan cuando tengo la inmensa
satisfacción de contemplar al pueblo. Y a esta inmensa
satisfacción va unida la tremenda responsabilidad que representa
el servir digna y lealmente a ese pueblo.
Por ello, para mí la presente circunstancia en que estoy
frente a ese pueblo, que siento tan profundamente en mi corazón,
es un acicate para dedicarle hasta el último. aliento para
servirle, y pedirle que me ayude; para pedirle a ese pueblo que
me ayude a defender esa responsabilidad manteniéndose en
paz, unido y solidario, cumpliendo cada argentino la misión
que recibirá para la grandeza de la Patria y la felicidad del
pueblo.
Si yo hubiera pensado solamente en mi capacidad de
realización, no habría aceptado esta responsabilidad. Pero
cuento con lo que el pueblo argentino ha de poder realizar en
esta Patria que todo lo merece, y por la cual cada uno de nosotros
está obligado ante . el destino a trabajar, precisamente,
día y noche, para resolver los problemas generales.
Es precisamente esa profunda fe que tengo en el pueblo
de la Patria la que me ha impulsado a aceptar la responsabilidad
de conducir al país. Y en ello espero que todos los argentinos,
de cualquier matiz político que sean, comprendan que
en la paz que podamos mantener y en el trabajo fecundo que
debemos realizar, está precisamente ese destino que tenemos
la obligación de defender.
Por eso a todos los argentinos, y especialmente a los peronistas,
 
les exhorto a que pongamos desde mañana mismo toda
nuestra actividad al servicio de la reconstrucción de nuestra
Patria, para que desaparezcan las necesidades primarias que todavía
 
 pueden observarse a lo largo y a lo ancho de ella
 
Cada uno de nosotros tendremos en el futuro un trozo
de responsabilidad si esas tareas no se realizan. Y o y el Gobierno
 
 hemos de poner todo nuestro empeño, pero necesitamos
que el pueblo argentino ponga el suyo, porque nadie hoy puede
gobernar el mundo sin el concurso organizado de los pueblos.
Compañeros: finalmente quiero dedicar algunas palabras
a nuestra juventud.
A esa juventud, que es nuestra esperanza, quiero que le
llegue nuestro más profundo cariño, junto con la exhortación
más sii1cera de que trabaje y se capacite. Porque los jóvenes
serán los artífices del destino con que soñamos. A ellos hemos
de entregarles nuestras banderas, convencidos de que por sus
valores morales han de llevarlas al triunfo para la grandeza de
la Patria y la felicidad de nuestro pueblo.
Finalmente, quiero decirles que durante este gobierno que
hoy se inaugura, y siguiendo la vieja costumbre peronista, los
días primero de mayo de cada año he de presentarme en este
mismo lugar para preguntarle al pueblo aquí reunido si está
conforme con el gobierno que realizamos.
Les agradezco a todos los compañeros que han venido
hasta esta plaza, histórica para nosotros, a ofrecerme la inmensa
 
satisfacción de su presencia. Pueden estar persuadidos de
que para mí no existe una satisfacción y una gloria mayor que
contemplar la cara de este pueblo que es lo único que labra
la grandeza de la Patria.
Y ahora, como ha sido siempre usual en nuestros tiempos,
 
 les pido a todos una desconcentración tranquila y en orden,
llevando el recuerdo de un primer acto en esta plaza, que será
el comienzo de muchos otros en los que tendré la inmensa
satisfacción de tomar contacto efectivo con el pueblo.